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el blog de los aprendices de Filosofía

Moral-desmoralizado

Cuando decimos de alguien que se encuentra desmoralizado o que está bajo de moral no se pretende decir que se comporta de mala manera. La vida moral no sólo consiste en obrar bien, sino asimismo en mantener, en medio de las dificultades que la vida acarrea, el suficiente ánimo para afrontarla. La tristeza (tristitia) y el abatimiento eran considerados por los teólogos medievales como el pecado radical y la alegría, para autores como Nietzsche o Spinoza, como una de las formas más altas de virtud. El sentido que adquiere “moral” cuando se contrapone a “desmoralizado” viene a ser el de “fuerza para vivir”, ánimo, coraje, que luego habrán de emplearse en el bien o en el mal, pero sin los cuales ni uno ni otro pueden realizarse.

En la época moderna y contemporánea se acepta sin escándalo que la virtud pueda ser el comportamiento impotente y derrotado. No era así entre los clásicos: virtud proviene etimológicamente de vir, arrojo viril, y todavía en el Renacimiento virtú tiene que ver más con el denuedo y la intrepidez que saben hacerse con el triunfo que con la disposición de respetar determinados preceptos de moderación. El virtuoso es el triunfador, el más eficaz.

Como resumen y para terminar, las palabras de Ortega: “Un hombre desmoralizado es simplemente un hombre que no está en posesión de sí mismo, que está fuera de su radical autenticidad y por ello no vive su vida, y por ello no crea, ni fecunda, ni hinche su destino”.

14 enero 2010 Posted by | Ética, Filosofía | , , | 6 comentarios