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el blog de los aprendices de Filosofía

Moral como actitud

Ética interpersonal y ética impersonal

La génesis del individuo está socialmente mediada: la individualización se produce a través de la socialización. En Ética y Política, Aranguren subrayó la necesidad de la apertura a los otros para que se pudiese hablar de una actitud realmente ética que, sin menoscabo del protagonismo individual, pudiese generar una ética social o transpersonal, desplegada en :

  • Ética interpersonal o ética de la alteridad, en la que el otro es un alter concreto, o en una…
  • Ética impersonal o ética de la aliedad, en la que el otro no es un alter al que conozco y trato, sino un alius, es decir, un otro innominado y más o menos distante, pero al que asimismo estoy obligado en las tareas colectivas de la sociedad a la que pertenezco.

Ética de la convicción y ética de la responsabilidad

La persona que se mueve mediante una ética de la convicción lo hace por principios incondicionados, con independiencia de los resultados derivados de su actuación, es decir, son entrar en un cálculo de las consecuencias derivadas de su acción, conforme al lema “Obra bien y deja el resultado en manos de Dios”.

Otras personas, como los políticos, aún no careciendo de principios, ha de estar atento a las consecuencias previsibles e incluso laterales y no deseadas de suacción, moviéndose conforme a una ética de la responsabilidad. Este tipo de ética se desliza  por la peligrosa pendiente de la violencia y el mal:

“Ninguna ética del mundo puede eludir el hecho de que para conseguir fines “buenos” hay que contar en muchos casos con medios moralmente dudosos, o al menos peligrosos, y con la posibilidad e incluso la probabilidad de consecuencias laterales moralmente malas” (Weber)”

No se trata de dos tipos de éticas, una para el común de los mortales y otra para los poíticos, pues éstos se encuentran tan sometidos a los principios éticos como los demás, sino de las nunca fáciles relaciones entre ética y política, las cuales pueden oscilar entre la actitud del “alma bella”, que preserva la limpieza de sus manos a costa de su escapismo o que que se convierta en fanática, y la presuntamente eficaz, pero sin escrúpulos, que sacrifica al dios de la violencia principios y personas.

Ética normatica: ética teleológica y ética deontológica

La ética normativa es aquella disciplina filosófica que trata de señalar lo bueno o lo malo en la vida humana, lo que debemos hacer en el orden de los princpios, siendo misión de la phrónesis, de la prudencia en el sentido aristotélico del término, su aplicación a la inmensa variabilidad de los casos particulares.

La ética teleológica advierte que el Bien es aquello a los que todas las cosas tienden, siendo la eudaimonía (habitualmente traducido por felicidad) el bien buscado por los humanos. Toda su estrategia consiste en llenar de contenido normativo el concepto de felicidad.

El paradigma deontológico de la ética procede de Kant quien argumenta a su entender que si el fin que quizá podemos atribuir a la naturaleza hubiera sido que el hombre fuese simplemente feliz, la naturaleza lo habría equipado para tal propósito con cierto sistema que le permitiera acceder a través de un sistema instintivo que no errara ni en los fines ni en los medios necesarios para obtener la felicidad. Al dotarle de razón y libertad parece que el hombre queda alejado de verdadera satisfacción, pues el cálculo relativo al disfrute de la vida acaba por conducir a muchos a una cierta misología u odio hacia la razón, al desesperar de ésta como medio adecuado para tal disfrute. El fin de la razón, para Kant, no es tanto (o no sólo) la consecución de la felicidad, sino el hacernos dignos de ella a través de una buena voluntad.

Teorías descriptivistas y no-descriptivistas

Dentro de las teorías descriptivistas encontramos:

  1. Teorías naturalistas: estiman que las condiciones de verdad de los enunciados morales son similares a las de las ciencias empíricas, por lo que los métodos de éstas serían suficientes para dilucidar su verdad o falsedad, sin precisar de ninguna premisa ética, dado que el significado de los enunciados éticos es similar al de aquellos otros en los que no aparecen términos éticos.
  2. Teorías intuicionistas: comparte con el naturalismo el que los enunciados éticos pueden ser verdaderos o falsos y el que los términos éticos se refieren a propiedades, pero sosteniendo sin embargo que esas propiedades no son definibles no empíricamente observables, sino propiedades morales sui generis, sólo accesibes a la intuición.

Para el no-descriptivismo ni los términos éticos se refieren a propiedades ni los enunciados éticos pueden ser parafraseados metalingüisticamente en el lenguaje de la verdad o de la falsedad.

  1. Según el emotivismo un enunciado ético no describe nada del mundo, sino que expresa las actitudes o emociones del hablante, haciéndose imposible el discurso racional en Ética.
  2. El prescriptivismo insiste en que la función de los enunciados éticos, aun no siendo descriptiva, es asimilable a la de otros enunciados no fácticos, como ordenar, prescribir, aconsejar, etc. asólo que las convicciones éticas no deberían identificarse con la posesión de actitudes, deseos o emociones personales, sino con la de actitudes impersonales o “morales”, si es que el discruso ético es racionalmente posible, sin reducirse a la retórica emotiva.

16 enero 2010 Posted by | Ética, Filosofía | , , | 2 comentarios